Desperté con ganas de escribir un par de cosas, después, un poco por ansiedad, decidí ver un poco de porno (claro, podría poner contenido para adultos para llamar menos la atención, lo pensé) y después terminé abriendo Instagram, que ahora está convencido que lo único que me interesa en la vida es ver chicas gigantes y musculosas (había dejado de usar instagram pero sigo a una ex-basquetbolista que hacía contenido que me parece gracioso), y chicas trans que se lo revelan a chicos después de que se interesen por ellas (eso aún no sé porque me lo sugiere, la parte de trans es algo que siempre me ha interesado, en términos de relaciones entre feminidad y masculinidad y lo que sea que todo eso signifique, pero no sé de dónde salió en Instagram). Finalmente abrí LinkedIn y fui bombardeado (“no pun intended”) por información sobre zionismo y la resistencia de Palestina, es un tema que me interesa, pero al parecer me detuve algunos microsegundos más en una de las noticias sobre el bombardeo inhumano y la continua agresión que viven los palestinos, por lo que se convirtió en un gancho para ventas.
Supongo que lo que más llama la atención es la parte del porno y la solidaridad con el pueblo palestino, porque son dos cosas que no son totalmente aceptables socialmente, aunque, en ambos casos, son cosas totalmente normales pero que se ocultan por miedo a las consecuencias de aceptar la postura (o el uso) abiertamente. Ya sé que incluso algunos de mis conocidos que defienden la causa palestina y denuncian la agresión zionista pegaran el grito en el cielo por el hecho de atreverme a poner en el mismo párrafo algo serio (la ocupación de Palestina) y algo tonto (la pornografía), creo que valdría la pena una reflexión, pero sé que no lo harán.
Pero bueno, ese no era el tema del post, que en realidad no tenía tema, quiero ventilar algunas cosas y empezar a defender una mayor libertad y pluralidad en internet. Estamos en un momento crítico, se habla de proyectos específicos para inundar internet con contenido generado por inteligencia artificial para manipular a grandes poblaciones, se vive el dominio de ciertas redes sociales que cuentan con más de la mitad de la población mundial como usuarios. Ojalá mejoren un poco las cosas, pero creo que depende de nosotros y para muchos no vale la pena posponer, ni siquiera un minuto, el placer y la comodidad, ni siquiera es crítica, o juicio moral, es un simple recuento de los hechos. Se habla mucho de la postura de las empresas, pero la realidad parece ser más alineada con empresas, y empresarios, que sólo tienen por postura el dinero, y creo que habría que ponerse a pensar bajo que condiciones esto podría ser bueno o malo, se ha dado por hecho que el modelo occidental de estado es no sólo necesario sino bueno, pero ¿hasta que punto cumple su propósito?, y ¿cuál es su propósito en primer lugar?
Un amigo decía sobre un político que “es un tipo sin ideología clara”, ¿podría ser la realidad de una buena parte de los empresarios?, para un político es necesariamente algo malo, pero no sé si para un empresario deba serlo, también es necesario diferenciar ideología de valores morales aunque intuitivamente pueda parecer que van juntos. Sigo leyendo el libro de The dawn of everything de David Graeber y David Wengrow, y me hace pensar bastante en varias cosas que tienen que ver con lo que damos por sentado en política.
Lo que empezó por un proyecto sencillo de programación, como siempre, me ha tenido ocupado y frustrado durante los últimos cuatro o cinco días, tiene que ver con telecomunicaciones y redes sociales, poco a poco iré posteando más, no sé si aquí o en otro sitio que estoy a punto de sacar, sobre un estudio de desarrollo digital. Me pidieron un sistema para poder tener en WhatsApp los detalles de las llamadas de un número de telefono, no los detalles como si fuera un reporte, sino los detalles relevantes de cada llamada en el momento. Me pareció un proyecto interesante y creí que podría tener un prototipo en un par de días, pero no contaba con la burocracia de Meta y Twilio, hasta cierto punto entiendo el por qué, pero de cualquier modo resulta frustrante y termina por redistribuir mucho los esfuerzos necesarios.
Realmente es un proyecto muy interesante porque se utilizan tecnologías bastante específicas que había querido usar desde hace tiempo, aunque indirectamente, como WebRTC, y MediaStream Recording API, pero he pasado una buena parte del tiempo intentando entender los cambios en las estructuras de Meta. En el caso de Twilio, me resulta un poco más comprensible por las restricciones externas que se han ido creando en las telecomunicaciones, incluso si se puede argumentar que las políticas generalmente no son muy eficientes en lo que aparentemente quieren, se trata de factores externos.